Dr. Lina Triana

Replanteando la vanidad

Según un artículo del Dr. Michael Ehrlich, médico cirujano del Reino Unido, los pacientes que se someten a cirugía estética son comúnmente calificados como vanales, amantes del sol, que se preocupan más por su apariencia que por cualquier otro aspecto de sus vidas. Lo anterior no es cierto, aún cuando esta idea de que aquellas personas que ingresan a quirófano para mejorar su apariencia se perpetúa en la sociedad por culpa de los medios de comunicación.

“Aún cuando muchas personas pueden ver la cirugía plástica como algo vanal, la realidad es que si es concebida de la mejor manera, esta trae cambios positivos a la vida de los pacientes. Aquí lo importante es el profesionalismo del cirujano, quien debe realizar un adecuado plan quirúrgico acorde con la necesidad del paciente”. Menciona la Dr. Lina Triana.

Los conocidos casos de cirugías mal practicadas, muchas veces a las que se ven expuestos los famosos por no haber accedido a manos idóneas en la materia han generado una histeria colectiva, consecuencia de esto son los muchos pacientes en consulta pre quirúrgica que indican enfáticamente: «¡Yo no quiero verme así!

Al respecto existe una amplia discusión en la literatura de cirugía plástica sobre cómo prevenir una exageración en algún procedimiento quirúrgico, por ejemplo como evitar un levantamiento de cejas demasiado agresivo o como evitar la eliminación excesiva de grasa del párpado inferior, permitiendo que el paciente quede a gusto con los resultados. También hay artículos sobre cómo tratar con los pacientes infelices ya sea por su apariencia física o por alguna situación personal, familiar, de pareja o laboral, ya que algunas de estas personas piensan que la cirugía plástica es la solución a sus problemas y esto no es así. Existen además herramientas de detección para identificar en un paciente un trastorno dismórfico corporal (por ejemplo cuando una persona se ve gorda sin estarlo). Hay, sin embargo, poca discusión sobre la vanidad y su posible papel en la prevención de los excesos de los pacientes en cirugías plásticas.

Es por esto que los cirujanos deben ser sumamente éticos para definir si realmente la necesidad de operarse es la verdadera solución.

“Como lo comenté en un principio, es muy importante hablarle al paciente con claridad respecto a cómo irá a quedar, siempre y cuando sea candidato para el procedimiento a realizar, además de conocer su interés real respecto a la cirugía. He tenido consultas en las que identifico que la solución para el paciente no es una cirugía, sino una orientación psicológica o espiritual, por esto la importancia de dedicarle el tiempo necesario al paciente y escuchar su caso”. Indica la cirujana Lina Triana.

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